La gente cree que hacer marketing es caro. Sin conocer de antemano las tarifas, es algo que se presupone cuando ves algunas agencias de prestigio, con grandes oficinas en las zonas más caras de la ciudad, sus directivos con gafas de diseño que no pasan desapercibidas, sus trabajadores con ordenadores de más de 2.000 euros bajo el brazo y casi siempre dando charlas en foros empresariales con ‘palabrejos’ como: Algoritmo, SEO, GEO local, CPA, maximizar rendimiento o lo que se les ocurra….
En cambio, otros muchos piensan que debe ser barato al nivel del recibo de la luz o el agua y, cuando reciben una propuesta, se quedan sin palabras (y a continuación te hacen ghosting, pero ese es otro capítulo…).
Cuando invertir en marketing es caro:
Cuando piensas que antes invertías cero (con cero resultados, claro).
Cuando piensas que la época de las máquinas de escribir era tu favorita. «¡Dichosos ordenadores, llegaron para quitarnos el «tippex» y el romanticismo!»
Cuando crees que un oficial administrativo puede hacer su trabajo de administrativo, el de marketing, también llevar recursos humanos y pilotar un avión si se lo propone.
Cuando invertir en marketing es barato:
Cuando el primer cliente te paga la cuota mensual y tienes 30 días más para seguir captando muchos más.
Cuando entiendes que es una inversión: poner dinero para sacar más dinero y sobretodo para mantener tu despacho a flote. («Negocio que no crece, negocio que se muere» Proverbio chino)
Cuando dejas que tu oficial administrativo haga solo su trabajo de administrativo (que no es poco) haces que sea feliz y evitas la rotación continua de personas en ese puesto (que entre captación y formación también cuesta su dinero).
Cuando comprendes que tu marca personal está en manos de profesionales que entienden la publicidad de verdad y cómo ejecutarla porque son especialistas y solo hacen eso.

Al final, la diferencia entre lo caro y lo barato no está en la factura, sino en las expectativas. El marketing para despachos de Abogados no va de ‘postureo’ ni de quemar el dinero en efímeros fuegos artificiales. Va de retorno de la inversión más margen de beneficio.
Si un servicio de marketing te trae bastantes clientes nuevos este mes, ha salido barato. Si pagas XXX euros por algo que no te aporta nada, te ha salido carísimo.
Así que, si estás buscando profesionales con los pies en la tierra que entiendan tu negocio y dejen los aviones para los pilotos, hablemos. Sin gafas de diseño, pero con los números claros.

